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* * * * * * * * * CINE BRAILLE * * * * * * * * *
* * * * * Chicos, no intenten esto en sus casas... * * * * *

* * * * * * * * * * LAS RECOMENDADAS DEL ARCHIVO DE CINE BRAILLE - ENERO DE 2015 * * * * * * * * * *
DEE DEE LUCIFER: HORROCK EN EL LUNA PARK (Enero de 2013) EL ROCKONSULTORIO LEGAL DEL DOCTOR SNIFALE (Octubre de 2011) ¿PARA QUÉ SIRVE LA MÚSICA ? (Setiembre de 2009) MAR DEL PLATA ME MATA (Julio de 2005)

* * * * * * * * * * * * PERO ¿QUIÉNES SOMOS LOS QUE HACEMOS CINE BRAILLE? * * * * * * * * * * * *

TURISMO EN CINE BRAILLE: HOY, EL MONTE OLIMPO En la antigua Grecia, la belleza y magnificencia del Monte Olimpo era tenida en tan alta estima que era considerado residencia de dioses, nada menos. Este folleto intenta brindar al turista un resumen de los ítems más importantes a los efectos de planear su visita.
Festividades: la asamblea de los Dioses, que se celebra en el pórtico, es un espectáculo de grandiosidad deslumbrante. Junto a Zeus, el rey de los dioses y gobernante del Monte, se sientan, entre otros, Ares el dios de la guerra, Poseídón el señor de los mares, Apolo el dios de la luz y el conocimiento, Dioniso el dios del vino y las celebraciones, Artemisa la diosa virgen o Afrodita, la diosa de la belleza y el amor (en la imagen de la derecha, clic sobre ella para ampliarla. Nota: algunas zonas de la anatomía de la diosa ya vienen ampliadas de suyo). Los palacios de los dioses, obra de Hefesto, seguramente dejarán sin palabras a todos los turistas que sepan apreciar la límpida gracia de la arquitectura olímpica.
Si el visitante se muestra interesado, los nativos pueden montar un espectáculo musical, a cambio de unos compasivos euros, tan requeridos hoy en la Grecia azotada por la crisis. Se recomiendan especialmente los recitales de Apolo, acompañado de su lira, así como las canciones del grupo coral Las Nueve Musas. Si la billetera del turista es generosa, disfrutará de espectáculos inolvidables, como la interpretación a nueve voces de temas a pedido del público. Hay que decir que Me olvidé de vivir de Julio Iglesias les sale muy bien, en especial cuando la voz líder es asumida por Melpómene.
Gastronomía: los nativos del Monte Olimpo disfrutan de la ambrosía, una especie de sopa cuya receta es guardada celosamente, y acerca de la cual corren las más diversas conjeturas. ¿Hongos, aceites, miel? No lo sabemos, sólo sabemos que los nativos afirman que es tan deliciosa y saludable que renueva la sangre y ¡hasta confiere la vida eterna! También beben néctar, un vino rojo que se sirve aguado y que, al parecer, rebosa de Omega 3, porque participa de las mismas cualidades que la ambrosía. Empero, los nativos son reacios a compartir estos manjares con los visitantes, y por ello recomendamos no insistir si los jóvenes coperos, llamados ganímedes, se niegan a servirlos. De todos modos, hay un McDonald´s en la cumbre del monte. Sugerimos la poderosa MacZeus, que tiene de-to-do.
Costumbres: el visitante debe tener en cuenta que las costumbres de los nativos pueden resultar chocantes. Las mujeres, en especial, pueden sentirse molestas por la forma muy directa en que los habitantes masculinos del Monte Olimpo expresan su admiración por la belleza femenina, llegando incluso a transformarse en lluvia dorada o en toro para seducir a una dama. Sugerimos presentarse con vestimenta discreta. Además es frecuente la queja de los turistas acerca de la inseguridad: recomendamos tener cuidado con los rateros. Desconfíe si ve acercarse a Hermes.
Cómo llegar: conviene tomar el servicio de caballos alados Pegaso, que es muy seguro y puntual, salvo en la temporada de lluvias, cuando la presencia de mosquitos puede alterar a los equinos [23-01-15]

 

ELLA USÓ MI CABEZA COMO UN REVÓLVER Hasta hoy, no escribí nada acerca de la muerte del fiscal Alberto Nisman porque es preferible no escribir acerca de temas candentes cuando no se cuenta con mucha información. Porque se corren dos riesgos: o uno termina escribiendo un texto que puede perder toda relación con la realidad apenas se revelen dos o tres hechos más, o uno va a lo seguro y se protege de eso con la Gran Mariano Grondona, esto es postulando un mal, postulando el mal simétrico y postulándose uno a salvo en el justo medio, como garante de la racionalidad y el equilibrio. Así sea el justo medio entre las SS y los partisanos comunistas y uno sea un judío que huye de los nazis.
En rigor de verdad, el caso tampoco se ha aclarado tanto en dos días: la hipótesis más probable es un suicidio, pero todavía hay un margen de duda razonable debido a algunas circunstancias que requieren aclaración. Además, el conocimiento del texto completo de la denuncia de Nisman contra la Presidenta en realidad ha aumentado la sensación de extrañeza: es difícil creer que un mamarracho semejante pueda haberle costado la vida a una persona, para peor un fiscal de la Nación, y lleva a la conclusión obvia que de este rompecabezas faltan varias piezas aún. (Una, tal vez, sea ésta). Pero de lo que quería escribir, más que del caso en sí, es de cómo La Grieta se percibe en las discordantes interpretaciones del caso. Es desesperante.
La famosa idea nietzscheana de que “no existen los hechos, sólo las interpretaciones” no viene a decirnos que los hechos no existen sino que, sin una interpretación o relato que les sirva de marco, ni siquiera es posible percibirlos. Pero por favor, no quiere decir que uno puede creerse cualquier cosa prescindiendo de los hechos comprobados, que es lo que se aprecia de manera casi masiva en las redes sociales en estos días. Entiendo que es duro aceptar la incertidumbre, porque es reconocer nuestra vulnerabilidad, y que es natural buscar aferrarse a una idea, por ridículamente inverosímil que sea. Y entiendo que el mundo de cada uno de nosotros tiene apenas el tamaño de lo que podemos comprender. Es aquí cuando recurro a la ayuda de un sociólogo llamado Marcello Truzzi, quien nos recordara a todos que las afirmaciones extraordinarias requieren pruebas extraordinarias. (Yo pensaba que la frase original era del filósofo David Hume porque así lo afirmaba Carl Sagan en el libro donde la leí, pero parece que esa atribución es un error del científico y divulgador norteamericano). Truzzi la formuló pensando en aquellos que sostienen la realidad de los fenómenos paranormales, o de la presencia de alienígenas en la Tierra: yo la extiendo como comentario a teorías sólo marginalmente diferentes, como las que han prosperado en estos días difíciles, una vez conocida la muerte del fiscal. No alcanza con que algo te parezca verosímil para que sea cierto. Recordaba ayer un amigo de la casa, Guido, que "el pensamiento salvaje, decía Lévi-Strauss, funciona con estructuras fijas en las cuales acomoda los eventos sin cuestionarlos: los hechos nunca ponen en cuestión las certezas esenciales". O sea, acomodamos los hechos a una interpretación preexistente. ¿Podremos ser capaces todos, incluyéndome, de aprender a desconfiar de nuestro propio juicio?
En el final de estas líneas, quiero aclarar que temo que la denuncia de Nisman y su muerte sean apenas el prólogo de un año electoral que será, que duda cabe, muy interesante. En especial si recordamos que la expresión china "ojalá te toque vivir tiempos muy interesantes" es una maldición [21-01-15]

 

CINE DE VERANO 2015 Con ustedes, el comentario de CINE BRAILLE para seis películas vistas en el arranque de este verano 2015: la reciente El Hobbit - La batalla de los cinco ejércitos, el clásico Sed de mal / Touch of evil de Orson Welles, el telefilme Two of us acerca de un encuentro entre John Lennon y Paul McCartney en 1976, el no menos clásico 8 a la deriva / Lifeboat de Alfred Hitchcock, el ejercicio chandleriano de Adiós muñeca / Farewell my lovely con un genial Robert Mitchum como el detective Philip Marlowe, y Escándalo americano / American Hustle, un filme kirchnerista (!), ya explicaré por qué. Como siempre, si no querés conocer aspectos de la trama de cada película, mejor dejá de leer ahora mismo. Quiero decir ¡ya! (Continúa aquí) [16-01-15]

 

DE SMARTPHONES Y DE PIOLAS No tengo smartphone. Tengo un celular que compré hará unos cinco años, y ya entonces no era de los más modernos. No es que sea un luddita o que me quiera ahorrar la plata de renovar el aparato: es que lo que realmente necesito es un teléfono celular, con algún chiche adicional como cámara de fotos o reproductor de mp3 o radio FM. No necesito una computadora de mano, porque no otra cosa es un smartphone. Una computadora de mano con la cual hacer mal y con gran incomodidad algo, ni siquiera todo, de lo que puedo hacer perfectamente con la computadora de mi trabajo o la notebook de casa. Ocasionalmente me lamento no tener un smartphone, por ejemplo cuando me aburro en el colectivo o en la sala de espera del dentista, o necesito enviar un mensaje por WhatsApp. Pero sólo ocasionalmente. (Quien quiera tener WhatsApp en una PC, notebook o tableta que pruebe con esto).
¿Por qué hay tanto entusiasmo con tener siempre el último chichito? No es sólo la influencia de la publicidad y el vivir inmerso en una sociedad de consumo: las raíces vienen de más lejos. Por caso, el eventual y acaso inexistente lector de estas líneas habrá presenciado más de una vez una declaración del estilo de la que voy a improvisar a continuación. "Este smartphone joya me lo compré en Miami el mes pasado. Hacía una semana que había salido. Me costó 300 dólares, acá no lo conseguís por menos de 1200, si lo conseguís". Bien, el sentido de esas frases claramente no es el literal elogio de un producto de tecnología coreana, sino "mirá qué piola que soy, admirame vos que sos un gil". Es más o menos lo mismo que hace el pavo real cuando abre la cola, o el gorila cuando se golpea el pecho, o el perro cuando ladra: somos un animalito más, sólo que con Facebook.
Una última idea: el verdadero piola no necesita cancherear, no necesita anunciarse. El verdadero piola, señoras y señores, pesca con un anzuelo sin carnada [14-01-15]

 

POR QUÉ YO NO DEBERÍA ESCRIBIR SOBRE EL PRIMER DISCO DE JAKE BUGG Porque a los cuarentones nos es ajena la inocencia a la hora de escuchar a un artista flamante. Porque a los cuarentones no nos agrada notar que nuestros gustos están firmemente anclados en el pasado, y cedemos fácilmente al impulso de subirnos al primer nuevo tren que pasa. Porque los cuarentones hacemos fuerza para sumarnos a la novedad para no admitir que hace rato que nada nos conmueve como lo hicieran nuestras pasiones inaugurales. Porque para peor el chico es bueno, y no puede ser desdeñado sin culpas promediando el puente del primer tema. Porque el hypeo se hace sentir y nos hace desconfiar, en especial si ya cedimos a él en casos como The Coral. Porque, a esta altura de la civilización occidental, toda obra artística es una suma de citas y, por ende, una tentación irresistible para ejercer la vanidad de la erudición. Porque Jake Bugg puede combinar en Lightning bolt la voz nasal de Bob Dylan, un ritmo furiosamente atacado con su guitarra que es menos afín a los tempranos Beatles que a los Quarry Men y un estribillo digno de Oasis, y que encima le salga bien. Porque ya caí en la tentación, apenas una oración después de denunciarla. Porque huele demasiado a espíritu adolescente para nuestro cinismo de aburguesados fundamentalistas de Netflix, Martini, American Express y Despegar.com. Porque, con un tema cuyo título es Ballad of Mr. Jones, la referencia a Dylan es poco menos que exigida. Por el recuerdo de un célebre artículo de Umberto Eco sobre la película Casablanca, en especial de la idea de que "dos clichés producen risa. Cien, conmueven". Porque volví a caer en la tentación de ejercer la vanidad de la erudición. Porque, para un cuarentón, hace rato que el rock sólo ofrece la contemplación del enésimo regreso de estilos musicales que para uno nunca se fueron. Porque el álbum Jake Bugg es de 2012 y estamos en 2015. Porque la escasez de pasajes instrumentales no es una limitación, sino un recurso de producción para poner en primer plano la voz de Jake y las letras. Porque Two fingers comienza con un verso tan extraordinario como "bebo para recordar, fumo para olvidar", y uno empieza a sospechar que le gusta más leer a Jake que escucharlo. Porque uno recuerda que eso mismo le pasa muy seguido con Lou Reed y, a veces, con Bob Dylan y Spinetta, y que Jake tiene apenas 20 años. Porque la impostación de experiencia en versos como "soy un perro viejo pero aprendí trucos nuevos" da un poco de risa, lo mismo que el acento yanqui a la Johnny Cash en Country song. Porque la descripción de la visita a un boliche donde "aquí cada uno lleva una faca" en Seen it all me hace pensar en todo el arco de posibilidades narrativas y poéticas que la cumbia villera no explotó jamás. Porque Simple as this es una canción que ya se escribió centenares de veces: el hombre que fatiga el mundo en busca de respuestas para encontrarlas en los ojos de una mujer. Porque uno ya ha comprobado reiteradas veces que su juicio puede ser afectado radicalmente por variables con tan poca relación con la música o la poesía como el cansancio, el consumo de cafeína o alcohol, el dolor de estómago o el mal de amores, si es que todo eso no es lo mismo. Porque el eventual y acaso inexistente lector de estas líneas puede formarse su propio juicio escuchando el disco, haciendo clic aquí [14-01-15]

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