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José Luis Cristaldo Bustamante Creo que muchos jovenes de mi generaci�n conocieron a Dr�cula gracias a F.F. Coppola. Aparte de ellos, un grupo minoritario, tal vez por la literatura cl�sica. Y un segundo grupo menor a�n, aquellos que fuimos hipnotizados por los relatos de nuestros t�os o padres, quienes pertenecieron a aquella juventud que vivi� el costado pop de los '60. Y bien, por entonces, mientras unos iban a ver a Sandro, otros se escapaban del colegio para ir a ver las pel�culas en Technicolor. De entre ellos, y concluyendo este pre�mbulo, cabe destacar un cierto g�nero en particular, cual fue el de las pel�culas de vampiros de la compa��a Hammer Films Productions. ![]() DRACULA (Drácula-1958) Nuestro cuento comienza con "... Hab�a una vez, all� por 1958, una pel�cula llamada DRACULA (Drácula)...", protagonizada por Peter Cushing y Christopher Lee. Los t�tulos del film nos indican que que la estrella, conforme lo previsto, ser�a Peter Cushing. Pero sucedi� algo inesperado. Como en el anterior filme de la productora, THE CURSE OF FRANKENSTEIN (La Maldición de Frankenstein-1957), se esperaba que el rol de Lee fuera meramente secundario (vale decir: se cre�a que Lee s�lo sab�a caminar r�gidamente, o balbucear para quejarse del maquillaje verde, o sacudirse una tar�ntula del hombro). Supongo que aqu� s�lo se esperaba que se lanzara bajo la estaca consabida y el resto del film Cushing explicar�a c�mo lo convenc�a para ello. Pues bien, este supuesto personaje secundario reveló ser poseedor de un inusitado carisma, moldeando un cirio que tard� dieciseis a�os en extinguirse. ![]() En el primer film de la serie de Drácula, somos introducidos a la atm�sfera opresiva y angustiante con la inquietante banda de sonido compuesta por James Bernard. La fanfarria nos acompa�a al interior de una cripta digna de los trazos de Poe y Corman, y all� parece haber una gotera de sangre que cae sobre el ataúd de ... Dr�cula. M�s adelante, John Van Eyssen, en el rol de Harker, nos relata en t�rminos subjetivamente as�pticos (como situado a la par de un espectador aún indiferente) que ha llegado a destino, y que ante �l se yergue un velo de incertidumbre. Suspense... Aqu�, otro mat�z siniestro es la reticencia de los lugare�os respecto del castillo en cuesti�n. Al pasar por el portal del patio, el buen Harker observa la cripta, pero sigue de largo. Ahora bien: ¿alguien escuch� que siquiera golpeara la puerta? Si, ya conozco la hospitalidad eslava, pero no es cuesti�n de que por ser ingl�s uno pueda entrar en la casa ajena como perico por su casa, ¿no? Y agradezca que no lo esperaba Budd con los cartuchos de sal gruesa. En el sal�n, silencio... S�lo se escucha el sonido seco de los pasos de Harker y la m�sica como un tenso preludio. Puerta abierta, sugerente. Un toque delicioso es la divisa del escudo de armas, que en lat�n prescribe "Fe o Muerte", digna del voivoda que defendi� las fronteras transilvanas de los musulmanes, sin emitir juicio por mi parte. Ahora, dig�nme: ¿no fue poco disimulado el modo como Harker barre de la mesa la vajilla de plata? Se merec�a que la vampiresa Valerie Gaunt ah� mismo le masticara la piel, pero �sta tal vez se apiad� ante su locuacidad (o tal vez tem�a que la necedad fuera contagiosa). Como sea, �lla se le aproxima con su escote osado que rebela generosas ubres, y asume la s�plica de damisela en apuros. Hasta que, se retira ante la visi�n del crucifijo que Harker porta. Y aqu� ocurre la escena cl�sica en la que aparece Dr�cula, con esa soltura de hombre de mundo, y la prescindencia de pompa y t�tulos propia de quien hace gala de plena seguridad (informalidad que, por otra parte, relaja a la audiencia).(1) ![]() Harker, bicho traicionero, se hace pasar por aspirante a bibliotecario, cuando en realidad luego revelar� que es un erudito iniciado en los modos de matar a un vampiro. Claro que cometer� un traspi� al mostrarle al Conde la foto de Lucy. Al parecer, Dr�cula era famoso fuera de la zona. Y mientras los cazadores de vampiros se alinean en su contra, �l sale muy campante con su capa de noche a dar una caminata. Asimismo, todo indica que algunos vampiros son m�s fuertes que otros, y por ello Valerie Gaunt se vale de la estratagema de la damisela en peligro para hincarle el diente a Harker. Y entonces es cuando aparece el Dr�cula que todos queremos, claro que un poco desprolijo, pero supongo que se olvid� la servilleta. Acto seguido se lleva a la vampira infractora de su mandato (2). Cabe colegir, segun Harker, que durante el d�a la voluntad de la v�ctima reciente todav�a es libre, elemento que luego desaparece de la serie. Lo que si se proyecta desde aqu� hasta DRACULA RISEN FROM THE GRAVE (Drácula Vuelve de la Tumba-1968) es el hecho de que Dr�cula se puede despertar antes del anochecer, si bien contin�a confinado por la Naturaleza. Por otra parte, otro elemento de la novela original es el efecto repelente del ajo, el cual ha sido continuamente invocado, incluso hasta la reciente iconograf�a (¿quién olvidar�a el agua con ajos de THE LOST BOYS?). Otro elemento propio de la serie es la carroza que transporta el f�retro de Dr�cula. Es curioso que en el resto del film no se hace menci�n acerca del conductor, de lo que cabe inferir que fue un servicio ocasional. ¿Fletes Cantoni? Adem�s del ajo, un segundo rasgo, que especialmente perdura hasta el final de la serie, es el hecho de que los vampiros que mueren se descomponen aceleradamente, conforme con el genuino folklore transilvano, ya sea descomponi�ndose o envejeciendo (lo que de por s� es sugerente y tendencioso, pero esperen a ver KRONOS). Detalle exquisito es la rebelde joven victoriana que abre la ventana, como al parecer ya acostumbraba, y se tiende en el lecho (ver DRACULA HAS RISEN...). El anhelo de la v�ctima, por otra parte, nos ilustra acerca de las connotaciones sexuales del mito del vampiro, compartiendo, como bien se�alara Stephen King, sinn�mero de rasgos en com�n con la leyenda de incubos y s�cubos, al menos en la obra de Stoker. Claro que el hambre del vampiro no es exclusivamente de �ndole sexual, sino que su objeto principal es la sangre, a�n de ni�os, como ejemplifica la peque�a Tania. Que quede bien claro esto: el vampiro no reconoce ni amigos ni a familiares, por lo cual frecuentemente �stos son sus primeras v�ctimas, conforme el folklore. A��dase el hecho de que Dr�cula, una vez que entra en un hogar, luego lo hace a voluntad, y eso puede verse tanto a ra�z de Lucy como de Mina. Ahora bien: es curioso que cada vez que un vampiro es perseguido, retorna a su primitiva morada - por ejemplo, adem�s de DRACULA, tenemos VAMPIRE LOVERS (Las Amantes Vampiros-1970)-. Recordemos en la lucha cuerpo a cuerpo entre Dr�cula y Van Helsing, la fuerza portentosa de la que gozan los vampiros (por ejemplo, cuando levanta a Mina como a un beb�, o antes, cuando forcejea con Harker). Al final del film vemos un elemento original de la novela (que es abandonado en las sidestories o historias paralelas) como es el Sol en cuanto destructor de vampiros. Lo que por cierto no es original de la novela, sino m�s digno de los efectos de Méliès es el par de ojitos de pl�stico debajo de esa torta de cenizas que hace las veces del rostro de Dr�cula extinguido (3). ![]() DRACULA - PRINCE OF DARKNESS (Drácula, Príncipe de las Tinieblas-1966) La serie de Dr�cula propiamente dicha contin�a con DRACULA: PRINCE OF DARKNESS (Drácula Príncipe de las Tinieblas-1966). La obra empalma con el final de la anterior película, situ�ndose un a�o despues de los hechos referidos. Al comienzo, una procesi�n lleva un cadáver para ser atravesado con la consabida estaca, rasgo t�pico de los usos regionales. A ello se opone un sacerdote cazador (que parece m�s liberal que los propios matavampiros laicos, pero es s�lo al efecto de aproximarlo a la audiencia por empat�a, dado que es uno de los h�roes), con una entrada a lo Pancho Villa. Acto seguido, el director Terence Fisher nos sitúa en una taberna rural, donde el mismo tabernero que en Dracula se negaba a colaborar con Van Helsing, ahora tenía otra sucursal y se dedica a calentarle el pico a los turistas. Un detralle curioso es la aparici�n del carruaje con caballos adiestrados, en virtud de cuyo piloto autom�tico van a parar los turistas al castillo que no exist�a. Uno se queda pensando en que si los empleara m�s a a menudo, no tendr�a que conducir el sulqui cada vez que se escapa. N�tese, a su vez, que el castillo es el mismo, en sus interores, que fuera usado en la primer pel�cula de la serie. Por otra parte, fundado en la noci�n del sirviente-cuidador que se vi� en BRIDES OF DRACULA (Las Novias de Drácula-1960) -filme del que hablaremos más adelante), vemos que la ausencia de Dr�cula es cubierta por un mayordomo (tal vez para evitar invasores u "ocupas"). Como sea, resulta extra�a la hospitalidad del mayordomo, pues utiliza como cordero de sacrificios a Allan Kent (Charles Tingwell), vertiendo vida sobre las cenizas de Dr�cula, a fin de reconstituirlo f�sicamente. No se puede ignorar que el l�quido en la espalda del pobre se�or Kent, luego de la pu�alada, es incoloro. Apuntemos tambien que es factible asegurar que en realidad el esp�ritu de Dr�cula, segun la Hammer, segu�a en el aire, a partir de c�mo se mueven los candelabros al brindar los huespedes por �l, y transversalmente por el prohemio de Las Novias de Drácula.
Esta nota continuará...
1: Se podría hablar largo y tendido sobre esa brevísima escena, la de Chris Lee bajando las escaleras y deteniéndose frente a cámara, hasta se podría decir que lo hiciera como si fuera un hombre de negocios. 2: Cuando veamos SCARS OF DRACULA, sabremos que no ser�a la �nica. 3: Bueno, peor fue con los huevos poch� del final de THE LEGEND OF THE 7 GOLDEN VAMPIRES (La Leyenda de los Siete Vampiros Dorados-1974)
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